La Cosa
10 de Octubre de 2010 | Lecciones de cosas
Imprimir
autorretratoLas cosas van más allá del objeto. Lo tangible de este último se disipa cuando es cosa. Pues cosa es todo aquello que tiene entidad, ya sea espiritual o corporal, natural o artificial, física o metafísica. Cuando Diderot y D´Alambert organizaron la Enciclopedia pretendieron explicar el mundo a través de la ciencia, dando portazo, así, a los compendios que explicaban la realidad desde el punto de vista religioso o metafísico. La Ilustración, pues, se hizo objeto. Y nosotros pretendemos recuperar la Cosa. Así, nuestro antecedente y maestro es Plinio el Viejo que allá por el 23 a.c. dio a luz su Historia Natural en la que habló de las Cosas.

Fue a mediados del siglo XIX cuando comenzaron a proliferar unos libros cuyo título servía para todos ellos: «Lecciones de Cosas». Con los que se pretendía acercar al escolar al conocimiento mediante la imagen y así hacerle ver el mundo que lo rodeaba. Fueron libros eminentemente gráficos y un tanto el inicio y prolegómeno de la cultura visual.

Las raíces de las palabras tienen su importancia. Y su etimología siempre resulta esclarecedora. Así, Cosa viene del latín Causa. Y ya se empleó en el sentido de cosa en el bajo latín de la ley Sálica de Gregorio de Tours. Y Causa es el principio que produce alguna cosa. Así los objetos son motivos, que no causas. Pues motivo es la razón concreta y particular que nos impulsa y acaso nos obliga a obrar, es el Objeto.

En este opúsculo daremos a conocer multitud de Cosas, causas y motivos, es decir, también objetos. Nuestro ánimo no será enciclopedista, sino misceláneo, pues aquí, la ciencia es una metafísica más, una nueva religión unificadora basada en el objeto. Y nosotros hablaremos de Cosas.

Ilustración: Autorretrato naturalista, por Micharmut