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CRIMENES EJEMPLARES
La Fundación Max Aub y la editorial valenciana Media Vaca recuperan
en una preciosa edición ilustrada los Crímenes ejemplares
de Max Aub. Son los 87 cuentos que el autor publicó por primera
vez en la Impresora Juan Pablos de la ciudad de México en 1957.
Treinta y uno de ellos han sido interpretados (rematados y a la vez
revividos) por 31 artistas, desde Alejandra Hidalgo a Chumy Chúmez,
pasando por Asun Balzola, Urrutia Capó o Isidro Ferrer.
Son crímenes contados, es decir, muertes con cuento, sordas o
fulgurantes, sorpresivas o bien previsibles. Puñaladas traperas
y escopetazos. Nada del otro mundo. Los hombres y las mujeres no hemos
cambiado tanto a lo largo de las últimas cinco décadas.
Continuamos matándonos los unos a los otros de forma similar,
bien al detalle o bien al por mayor. El de Max Aub -es tremendo que
haya que recordarlo a estas alturas- es uno de los fenómenos
creativos más brillantes y ricos de la literatura escrita en
español durante el siglo XX. Sus microcuentos de Crímenes
ejemplares son de una modernidad pasmosa: “Lo maté porque
estaba seguro de que nadie me veía”.
“Lo maté porque me dieron veinte pesos para que lo hiciera”.
“Mató a su hermanita la noche de Reyes para que todos los
juguetes fuesen para ella”.
“Lo maté porque era más fuerte que yo”.
“Lo maté porque era de Vinaroz”.
¿Quién da más que Max Aub?
Pasen y lean, no se arrepentirán.
[ José Fernández de la Sota, Pérgola 155, Bilbao,
Diciembre 2001 ]
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